El profesional de la Medicina
“Como profesional de la Medicina “Tenemos noticias fidedignas de su presencia en la lucha contra diferentes epidemias que surgieron en Toledo, en el primer cuarto del siglo XX, no sólo como clínico, encontrando su intervención en las de difteria de 1915, de viruela de 1916 y 1920, y de gripe de 1918, sino como higienista divulgador de medidas preventivas, en conferencias e intervenciones públicas ante Entidades y autoridades sanitarias. En otro plano higiénico sanitario, existe constancia de su intervención en el análisis de ciertas aguas medicinales encontradas en una finca próxima a Toledo.” (…)
Dentro de su preocupación clínica, hay que anotar también, el invento, por Moraleda, de un explorador bucofaríngeo, que mereció el elogio de la Real Academia de Medicina de Madrid en 1889.
Además de su actuación como Médico de la Beneficencia Municipal y la atención a su clientela privada, existen noticias de que fue Médico Titular de la Cárcel de Toledo, Médico del Banco Vitalicio de España, Profesor Titular de la Sociedad Cooperativa de Obreros, Médico del Asilo de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres, del Monasterio de Señoras Comendadoras de Santiago y de otros Conventos y Comunidades Religiosas de Toledo .
Figura, pues, la de Moraleda como clínico, interesante, controvertida, criticada por alguno de sus coetáneos, que en algún momento juzgaban como poco ortodoxas alguno de sus procederes terapéuticos. No obstante, creemos que el balance fue netamente positivo" lo que sería motivo de que en 1913, el Dr. Piga Pascual pudiera escribir de él: "Don Juan Moraleda es una de las personalidades más conocidas en Toledo. Como médico ha cumplido siempre con su deber y, aún hoy, estando convaleciente de una enfermedad, atiende a su clientela y a sus pobres con celo y caritativo interés"; y en 1929, después de su fallecimiento, la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, valorará que "En D. Juan Moraleda se dio el caso, algo frecuente, de la atracción que ejercen las glorias de Toledo en un espíritu culto, y así pronto vióse en Moraleda, al lado del médico celoso, fiel cumplidor de sus deberes profesionales, al erudito y aficionado de nuestras antigüedades. Las horas libres que le dejaba el ejercicio de la medicina, las consagró por entero al estudio de muchos puntos curiosos de la historia Toledana" . (1)
El hombre de la Cultura
“Desde un punto de vista cultural, D. Juan Moraleda y Esteban, aparece entrañablemente unido a cuantas actividades de esta índole, tienen lugar en la Ciudad, participando en ellas, de un modo particular o adscrito a las colectividades promotoras. Estas tareas, se ven, sin duda alguna, altamente facilitadas por el carácter humanista y cultural de su época, que hace brotar, incluso, en pequeñas ciudades como Toledo, numerosas corporaciones e iniciativas de tipo literario, histórico, científico o artístico.
Así, Moraleda y Esteban, figura como Académico de Número y Socio Fundador de la Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo.
No obstante, su toledanismo, llama también la atención en Moraleda y Esteban, su afán por no quedar su representatividad cultural, circunscrita a ámbitos meramente locales, sino que su nombre figura vinculado, asimismo, a un extenso repertorio de Corporaciones Nacionales, a las que representa en Toledo. Así, pues, ostentó los títuIos de Académico Correspondiente de la Real Academia de la Historia, desde 1888 ; en el 1902, es nombrado Socio protector y Académico Correspondiente de la Real Academia de Declamación, Música y Buenas Letras de 'Málaga (59), así como Académico;,Correspondiente de las de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, desde 1914 ; y, ya cercano el final de su vida, acumulada a estos títulos el de Miembro Correspondiente de la Academia Hispanoamericana de Cádiz, en marzo de 1929. (2)
Reconocimento social
“No obstante, hombre de su tiempo, D. Juan Moraleda y Esteban, no despreció, sino más bien cabe suponer tuvo en alta estima, la concesión de Títulos y Condecoraciones honoríficas, de las que llegó a ostentar, el ser Caballero de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, siéndole otorgado este Título por el Rey Alfonso XÍII, en el período de la Regente Reina María Cristina. En 1912, le es concedida Certificación de Derecho de Uso de Blasón o Escudo de Armas, transmisible a su descendencia. Es. a la par, Secretario de la Real Asamblea de Caballeros de las Ordenes Civiles y Militares En 1922, sale publicado en el Diario Oficial de la nación francesa, haberle sido conferidas las Palmas Académicas de Oficial de Academia . Por último, desde el año 1897 es Caballero y Camarero de Honor de la Santa Casa de Loreto de Italia.” (3)
El coleccionista
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Ex-libris usado por Moraleda |
“Una de las más peculiares facetas de la inquietud cultural de Juan Moraleda, y. tal vez, la que más recuerdan sus coetáneos, es la de recopilador y coleccionista de muy variados objetos del pasado.
Reúne en estas colecciones, elementos de muy distintas materias, que abarcan, desde herrajes y clavos artísticos, azulejos y piezas de cerámica, telas, filatelia española, reliquias religiosas, a monedas y medallas. de las cuales, no sólo hizo acopio, sino que, profundizando en los estudios Numismáticos, elabora una serie de obras monográficas y artículos, referentes a este contenido, que son consultados amplia y detenidamente por los expertos en esta temática, en la que llegó a tener un nombre reconocido internacionalmente. También en esta actividad. y relativo a su profesión, atesora utensilios médicos y de farmacia antigua. Por último, fuente de sus conocimientos en tan diversos terrenos. fue el poseer una recopilación numerosa y variada de libros, que forman para que los cedan y vayan a engrosar y enriquecer los patrimonios de los Museos toledanos.”
El Político
“Hombre inmerso en la sociedad de su tiempo, no permaneció indiferente, ante el discurrir político de su patria, si bien no se comprometió excesivamente en estas actividades, fue portador siempre de una fiel ideología, pero no intentó ostentar, casi nunca, puestos de grave responsabilidad y relieve.
Monárquico conservador, por tradición familiar y convicción, es seguidor de la ideología de D. Antonio Maura, perteneciendo al Comité Maurista de Toledo, del que fue su Vicepresidente y más tarde su Jefe Local. En el año 1924, y durante el Directorio de Primo de Rivera, es nombrado Concejal del Ayuntamiento de Toledo, cargo que desempeñó, no obstante, de una manera efímera .” (4)
Hombre social
Es Moraleda y Esteban, persona social, pudiendo hasta describir, que por vocación, así pues, intenta, siempre, una relación con los demás, que desde bien pequeño, y ya dentro del ámbito paterno, consigue. En su niñez, recuerda con admiración la amistad que su padre mantenía con el historiador toledano Martín Gamero, del que era asiduo contertulio en las reuniones que en el Palacio de los Condes de Cedillo agrupaba a diferentes personas relevantes de la sociedad toledana “ (5)
El padre de familia
“Contrae matrimonio Juan Moraleda y Esteban el día 7 de enero de 1888, con Dª Aquilina Timotea Sánchez Ramírez, nacida en el. muy próximo pueblecito de Layos, de acomodada familia de propietarios rurales; la ceremonia se celebró en la Iglesia parroquial de Santa Leocadia, de Toledo, a la cual pertenecía la casa de la Calle de San Ildefonso, núm. 6, donde a la sazón, ya vivía Moraleda, desde el año 1886, propiedad de su hermano Natalio, hasta la muerte de éste, en 1918, fecha en la que pasó a su propiedad, como su único heredero, y donde habitó hasta su defunción .
De su matrimonio tuvo una sola hija, nacida el 26 de Noviembre de 1891, a la que puso por nombre María Josefa. Puso ilusión y esmero en la educación de esta hija, y aunque no existen noticias de que efectuara estudios a nivel superior, sí parece, sin embargo, que heredó de su padre algunas aficiones literarias; casada, a su vez, le proporcionaría cuatro nietos.
Gozando, 'Don Juan Moraleda, de un lógico prestigio profesional y social en la Ciudad; sin problemas económicos, ni familiares, que dificultaran el cultivo de sus aficiones, debió vivir la existencia plácida y hogareña, no exenta de vida social, como debiera ser habitual en los pertenecientes a una clase media alta, de una pequeña capital de Provincias de aquellos tiempos; su esposa, al parecer, prototipo de mujer bondadosa, apegada al hogar y de una religiosidad tradicional, le sobrevivió, falleciendo el 11 de Octubre de 1935.” (6)
Su conformación física
En cuanto a la personalidad psicofísica de Don Juan Moraleda, nos aparece, tanto en los testimonios gráficos, como en los relatos de cuantos le conocieron y aún viven, como hombre corpulento, aunque no de alta estatura, de facciones elegantes, barba poblada y venerablemente blanca, en los últimos tiempos . Exigente, tanto con los demás, como consigo mismo, meticuloso en extremo, de gran corazón, bajo una apariencia de rudeza, trabajador infatigable, tanto en su profesión, como en el cultivo de sus aficiones, y profesando una religiosidad tradicional y acendrada, muy al uso en la época .
Debió gozar, al menos, durante buena parte de su vida, de una excelente salud, siendo la primera noticia que hemos conseguido tener acerca de sus dolencias, la correspondiente a Noviembre de 1912, es decir, contando ya la entonces respetable edad de 55 años, en que parece fue intervenido, por tres veces consecutivas, en el pie izquierdo, y que según nuestras noticias, no dejó secuela alguna en su deambulación. En 1922, hay referencia de que sufrió una "grave enfermedad", cuya índole no hemos podido esclarecer ; otras leves afecciones las hemos detectado en 1923 (7)
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(1) SÁNCHEZ Y CALVO, Manuel: Vida y obra del médico toledano Don Juan de Mata Moraleda y Esteban . -- Toledo : Caja de Ahorro Provincial, 1977, p. 28-30
(2) Ibidem, p. 36
(3) Ibidem, p. 38
(4) Ibidem, p. 42
(5) Ibidem, p. 42
(6) Ibidem pp. 46-47
(7) Ibidem pp. 48-49
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