Guiannello de la
Torre, llamado Juanelo, fue un ingeniero italiano (Cremona,
c.1501-Toledo 1558) que llegó a España en 1525
como relojero de Carlos V y permaneció al servicio de
Felipe II. Construyó, entre otros, un famoso ingenio
para subir el agua del río Tajo al Alcázar de
Toledo, que elevaba el agua a una altura de cerca de cien metros,
altura hasta entonces no conseguida. Sus obras se han perdido,
si bien perviven historias referentes a este artífice
que conquistó la imaginación popular y que acabó
convirtiéndose en personaje legendario.
Entre las muchas
canteras de granito existentes en Orgaz, como recoge en el año
1848 Pascual Madoz en su Diccionario
, "se encuentra la de donde se sacaron los magníficos
postes llamados de Juanelo, porque este grande hombre los movía
y conducía a Toledo, sin otro auxilio que el de una hija
suya, á pesar de que son unas columnas de 75 pies de
largo y 5 de diámetro". (1)
En 1890 el profesor D. Simón Viñas Rey, que llevó
a cabo investigaciones en Orgaz, "vio una columna ya
terminada que tenía aproximadamente 10 metros de larga
y cinco de circunferencia y otra arrancada de la cantera, pero
sin labrar, y doce más señalizadas en la inmensa
roca para cortarlas". (2) En la actualidad pueden contemplarse las mismas canteras en
la finca de Fuente Techada, que fue propiedad del conde de Malpica.
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Restos
de las canteras de Juanelo en Orgaz.
(Fotos: E. De la Cruz) |
La columnas,
conocidas popularmente como "Juanelos", son cuatro
cilindros de granito labrados en una sola pieza que tiene 1'50
metros de diámetro y 11 metros de altura, pesando cada
uno 52 toneladas. Con motivo de la construcción del Valle
de los Caídos en la postguerra española,
fueron trasladados al Valle de Cuelgamuros en la sierra madrileña.
Desde la puerta de entrada al recinto, una carretera nos lleva
a una gran explanada en la que se ubica la basílica del
Valle de los Caídos. A medio camino entre la entrada
y la explanada, el viajero se encuentra con cuatro grandes monolitos
cilíndricos de granito. Son los que se labraron en Orgaz,
bajo la dirección de Juanelo Turriano, en el siglo XVI.
Se desconoce
cual fuera su finalidad primitiva. Hay una tradición
que afirma que se hicieron por encargo de Juanelo para servir
de contrapeso en el artilugio que estaba instalando en el Tajo
para subir agua al Alcarzar de Toledo, otros dicen que su destino
era el Monasterio del Escorial y otros que estaban destinados
a embellecer el Palacio Real de Aranjuez.
Durante siglos, tres de ellos estuvieron tumbados
en un prado de Nabronca junto al camino de Sonseca, sin que
sepamos cómo llegaron hasta allí, y por qué
no siguieron su camino, y un cuarto permaneció en la
propia cantera de Orgaz, hasta que les llegó el momento
de su traslado a su actual emplazamiento en el año 1949
por mandato de Franco.
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Poste cargado en un camión Reo |
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El traslado produjo expectación
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Uno de los postes
de a su paso por
Toledo. |
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Los
postes de Juanelo ubicados en el valle de Cuelgamuros
en la sierra madrileña |
Los
postes de Juanelo
ya van andando,
llegarán a su sitio,
¡Dios sabe cuando!
(Copla
que se dice en Orgaz)
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Daniel
Sueiro nos relata de forma gráfica cómo se hizo
el traslado:
"Para proceder a su traslado desde Nambroca a Cuelgamuros
se monTaron unas plataformas de transporte que hubieran admirado
hasta al propio Juanello Turriano. Uno a uno, sucesivamente,
los gigantescos monolitos fueron dispuestos como en el aire
sobre estas plataformas, sostenidos por un artificio de cables
de acero, que se tensaban a conveniencia, para impedir que
las piedras se apoyaran en ningún momento en el suelo
del transporte, lo que podía equivaler a su rotura
en cualquier vaivén o bache de la carretera. La plataforma
estaba articulada o montada en un camión marca «Reo»,
de los utilizados por las fuerzas norteamericanas para el
transporte de tanques.
Todos los vehículos de la aparatosa
expedición llevaban inscritas a los costados las letras
ATE, iniciales del Aeropuerto Transoceánico Español
de Barajas, que en
aquel momento se estaba construyendo, porque fueron las autoridades
militares de este aeropuerto las que se encargaron de la operación,
al mando del coronel Servet, jefe de obras del mismo, hoy
fallecido. A los vehículos que transportaban los monolitos
se les adaptaron ruedas de avión, en número
de veintidós, que la marcha del convoy iba destrozando
a cada paso. Entonces se levantaba el vehículo con
su carga mediante cuatro gatos hidráulicos especialmente
dispuestos y del coche de aprovisionamiento de neumáticos
y ruedas, que seguía al de la carga, se sacaba lo necesario
para el cambio. Otros camiones de gran potencia templaban
la marcha del que llevaba el Juanelo tirando hacia arriba
de él en las cuestas o aguantando el desboque en las
pendientes.
La expedición de transporte de los Juanelos avanzaba
unos diez o quince
kilometros diarios, y a su paso por las diversa poblaciones
era un verdadero espectáculo.
El conductor del camión sobre el que viajaban los Juanelos,
uno a uno, era el cabo Fidalgo, y el del que llevaba las ruedas
de repuesto, Joaquín Vidriales, hoy conocido en los
medios radiofónicos y televisivos por su trabajo en
el doblaje de las voces de Fernández y del abuelo de
Heidi.
El primer Juanelo fue depositado al Valle el 28 de septiembre
de 1949, Y poco después fueron llegando sucesivamente
los otros tres. Al principio habían pensado colocarlos
a la entrada de la cripta, pero a Franco no le gustó
el emplazamiento. Los llevaron entonces a la misma entrada
del recinto del Valle, en el cruce de la carretera de Guadarrama
con la que da acceso a Cuelgamuros. Pero el Caudillo desechó
también el lugar, e indicó que eligieran mejor para cuando fuera a hacerse la próxima
tentativa.
Y por fin fueron colocados en el sitio en que hoy siguen,
en el paraje llamado Buenavista, un altozano desde el que
se divisa la entrada de la cripta y el conjunto del risco
de la Nava. El 2 de septiembre de 1953 es puesto en pie el
primero de los Juanelos, el 23 el segundo, y los días
11 y 20 de octubre siguientes los otros dos. Alguno de ellos
se levantó en presencia de Franco, y ante su atenta
mirada vigilante." (3)
Orgaceños posando delante de los
postes de Juanelo
En
estos tiempos que corren, en que se habla de Recuperación
de la Memoria Histórica, y se está pensando
en la reconversión del Valle de los Caídos,
y dado que son pocos los restos que nos quedan de la obra
de Juanelo, sería un buen momento para el regreso de
los Juanelos a su tierra de origen. ( Ver: RODRIGUEZ NUÑO, Vicente: El Valle de los Caidos y "los juanelos".- En Cartas al
Director. El Pais, 17-04-2005)
Más información
sobre Juanelo:
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(1) MADOZ, Pascual: Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico
de España y sus posesiones de Ultramar.- Madrid 1845-1850
(2) MARTIN SALAMANCA,Santigo:
Los Postes de Juanelo.- en el sustanciero, 12, 2005,
p. 9
(3) SUEIRO,
Daniel: El Valle de los Caídos : los secretos de la
cripta franquista.- Cerdanyola : Editorial Argos Vergara,
1983, 2ª ed.
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