... ocurrió el
25 de febrero de 1839, a las seis de la mañana. El pueblo
de Orgaz había jurado «lealtad» a la reina Isabel II y luchar
en su favor en contra de los carlistas y de cuantos opositores
encontraran al paso. Y ese día y a esa hora, el vigía
de la torre del castillo dio las cuatro campanadas con
que avisa a sus paisanos de que había facciosos por
los alrededores, cerquita del cerro «Polaina». Después
de una reunión tan breve como urgente, los milicianos no tardaron
en salir en persecución de los intrusos. Mas ello era
una celada, porque en los corrales de «Silvestre», uno de
los perseguidos dio la señal de un tiro y, de improviso, aparecieron
mas de doscientos carlistas entre la maleza. Allí mismo
mataron a veinticinco orgaceños y capturaron a quince y los
llevaron a Porzuna, desde donde hubieron de regresar a Orgaz
tan sólo cinco. No contentos con todo ello los facciosos,
entraron en la villa y mataron a otros diez... (
Fernández, J.J.: La Muy Noble, Leal y Antigua Villa
de Orgaz.- En Toledo tierras y pueblos, n. 7, 1998,
p. 8-12)
La
facción Palillos
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| Tropas
carlistas |
Dice Félix
Urabayen que en los Montes de Toledo "acabada la segunda
guerra civil, algunos defensores de "Dios, Patria, etc.",
no quisieron reintegrarse a la paz de sus hogares y se quedaron
en el monte. Así nacieron los Juanillones, Magros, Castrolas
y demás héroes romancescos que durante muchos años
tuvieron en jaque a la Guardia civil" (1) .
Entre estas
partidas carlistas, la facción Palillos fue una de las
mas activas en la zona,
compuesta por vecinos de los pueblos de La Guardia, Urda, Malagón,
Fuente del Fresno, Villaminaya y otros, capitaneada por Rito Flores,
que frecuentemente comenten todo género de tropelías.
Esta cuadrilla que se traslada al término de Marjaliza,
desde donde le es mas fácil y cómodo ejercer la
rapiña en el de Orgaz y los de Sonseca y Mazarambroz, verificándolo
en forma tal, que las labores del campo estaban limitadas a las
fincas próximas a los muros de la población, porque
los que se alejaban caían en poder de aquellos forajidos:
apaleaban sin consideración a los indefensos gañanes,
les robaban los animales y cuantos efectos llevaban.
Orgaz organiza su defensa
Así las cosas, en
Orgaz, como en los demás pueblos, se organizó para
su defensa la Milicia Nacional, preceptuada por la constitución
política del año 1837, la que por turno vigilaba
de noche las puertas de entrada de la población, y durante
el día había en la torre de la Iglesia un centinela
encargado de avisar al vecindario, por medio de cuatro campanadas,
la presencia de los bandoleros, a cuya señal se reunían
los Milicianos, y comandados por su Jefe se aprestaban a la defensa.
Diferentes
veces habían intentado los facciosos acercarse a la villa
para realizar sus frecuentes fechorías, pero siempre sin
resultados prácticos, porque los Milicianos los rechazaban
valerosamente.
Emboscada
de los facciosos
El día 25 de Febrero de 1839, como a las seis de la mañana,
el vigía de la torre hizo con la campana la señal
convenida anunciando la presencia de facciosos, y acto seguido
45 Milicianos salieron en persecución de los facciosos
por el camino de Arisgotas, pero fueron sorprendidos por una emboscada
de los de Rito Flores, muriendo 23 de los orgaceños, siendo
retenidos otros once como rehenes. Un pequeño grupo logró
escapar y volver a Orgaz.
No satisfechos
aquellos malvados con los crímenes que acababan de perpetrar,
entraron en la población, donde cometieron asesinatos,
robos, incendios y violaciones con saña propia de refinados
criminales.
El espanto y consternación se apoderó del vecindario,
y todos procuraban refugiarse donde se creían libres de
aquellos desalmados.
Orgaz es
liberado
Puso fin a estos desastre la presencia de una columna de las tropas
leales, compuesta solamente de 25 individuos, al mando de un Teniente,
y enterado su Jefe de lo que ocurría, dieron el toque de
paso de ataque, oído lo cual por los facciosos, emprendieron
la fuga, llevándose consigo algunos orgaceños como
rehenes
Asesinados en Porzuna
Andando toda la noche fuera de camino y entre ásperas breñas,
llegaron a los montes de Porzuna, donde acamparon. Encendieron
una gran hoguera, sobre la que empujaban a los rehenes por la
espalda hasta hacerlos caer de bruces en la lumbre para abrasarlos
los pies, las manos y la cara.
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| Porzuna
(Ciudad Real) |
Venido el
nuevo día hicieron a los prisioneros escribir cartas a
sus respectivas familias, en las que las decían que si
con toda urgencia no les remitían las cantidades que les
exigían los facciosos por sus rescates, serían fusilados.
Algunos familiares entregaron las cantidades pedidas como rescate,
pero sólo uno de ellos fue liberado. Los demás fueron
todos fusilados en la plaza pública, quedando sus cadáveres
abandonados por varios días, y hubieran sido pasto de los
perros si el Cura párroco de Porzuna D. Antonio Jenjo,
auxiliado por alguno de sus feligreses de buena voluntad, no los
hubiese conducido, ya en putrefacción, al Cementerio provisional,
donde les dio cristiana sepultura. Sus restos fueron trasladados
al cementerio de Orgaz en el año 1909.
Testimonio
Por su cercanía
en el tiempo y por su viveza, recojo aquí el testimonio
de D. Román López-Guerrero Martín de la Puerta
, descendiente de una de las victimas de la Facción palillos:
"[...]
Voy a comenzar con un hecho de la Facción Palillos cercano
a Arisgotas, a otro día del suceso, trajeron tres carretas
de muertos dejándolos cerca de Orgaz. Una tía
de mi abuela que era moza en aquella época, le dice al
criado "mira Manuel, echa luz al candil que vamos a salir
por la noche y vamos a ver a los muertos, yo quiero ver si mi
novio está muerto.", "Señora ¿
pero como se atreve usted?". " Si, si yo quiero saber
si mi novio está muerto y si es así quiero algún
recuerdo de él". Salieron y entre los muertos se
encontró al novio.
Le cortó las barbas y los dedos, estos estaban unidos
a la mano en un hilito, pues cuando los de la facción
palillos atacaban, iban a caballo y los que estaban en el suelo
ponían los brazos sobre la cabeza para cubrirse y con
el sable les cortaban las manos y los dedos. Yo los he tenido
en un papel guardados hasta hace muy poco tiempo pero ya solamente
eran polvo.
Cada vez que cuento otro hecho de la Facción de Palillos
me dan ganas de llorar pues a un padre y un hijo que se querían
mucho, como todos los padres y los hijos, se los llevaron a
la Porzuna y en la plaza los desnudaron a los dos y los pusieron
en pelota, atados a un árbol, uno en frente al otro por
lo que el padre se avergonzaba de ver a su hijo desnudo y el
hijo de ver también desnudo a su padre. " (2)
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(1) URABAYEN,
Félix: "Estampas del camino: Romance de los montes".-
En El Sol : 7 de enero de 1930.
(2)
Pregón XXII Dia del Embellecimiento del Pueblo.-
En el Sustanciero, 13, 2006, p. 9
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