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¿EXISTE UN SISTEMA
ANDALUZ DE INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN?
Jesús Gómez Fernández-Cabrera.- Jefe
del Servicio de Documentación, Archivo y Publicaciones.
Consejería de Gobernación. Junta de Andalucía.
Resumen
Este artículo responde a la pregunta de su título
presentando una visión general de los Sistemas de Información
y Documentación en la Comunidad Autónoma de
Andalucía. Se analizan los Sistemas de Archivos y Bibliotecas,
que están regulados por ley, en contraposición
con los Centros de Documentación, que sin regulación
legal alguna, constituyen una red de hecho. Se describen las
funciones, características y problemática de
estos centros.
Palabras clave: Administración Pública.
Andalucía. Archivos. Bibliotecas. Centros de Documentación.
. Sistemas de Información. Sistemas de Información
Documental. Gestión de Recursos de Información
1.- INTRODUCCIÓN
Buscando dar respuesta a la pregunta planteada en el título
del artículo, nos ocupamos en primer lugar de situar el
problema en el marco de la sociedad de la información,
abordando después el papel que la información tiene
para las organizaciones y para la Administración, y la
necesidad de establecer sistemas para su gestión (Apdo.
2). A continuación se estudia la infraestructura organizativa:
centros, redes y sistemas , a través de los cuales se lleva
a cabo el tratamiento y difusión de la información
y se explican sucintamente los elementos constitutivos de un Sistema
de Información y Documentación (Apdo. 3). Una vez
explicitados estos planteamientos teóricos, que nos facilitan
los elementos para el análisis y la crítica, se
presenta una visión panorámica de la situación
de la Documentación en el ámbito de la Administración
de la Comunidad Autónoma de Andalucía (Apdo. 4)
y por último se formulan algunas sugerencias sobre cual
debería ser la política de información y
documentación en Andalucía (Apdo.5).
1.1.- La sociedad de la información
El papel determinante que en la actualidad juegan la información
y las tecnologías de la información (TI) hace que
nuestra sociedad se encamine a un nuevo modelo económico
y social, al que hacen alusión las denominaciones de sociedad
de la información, sociedad digital, sociedad del conocimiento,
etc, con las que se quiere resaltar la incidencia de la información
en los nuevos modos de vida y de trabajo. Primero los servicios,
y ahora la información, han ido desplazando a las actividades
centradas en la transformación de materias primas (sociedad
industrial), añadiéndose a la tradicional división
de los sectores económicos (agricultura, industria y servicios)
un nuevo sector, denominado cuaternario, que con su acelerado
ritmo de expansión, se está imponiendo como hegemónico.
Si los elementos de la sociedad industrial eran el capital y el
trabajo y su tecnología era mecánica, en la sociedad
postindustrial estos elementos son la información y el
conocimiento, y predomina la tecnología intelectual (1)
.
Los avances tecnológicos, especialmente los producidos
en el campo de los semiconductores, y la confluencia de las técnicas
de transmisión de datos con las técnicas de tratamiento
de información, están haciendo posible este nuevo
modelo social y productivo. La conjunción de la informática
(tecnología automatizada del proceso de datos) con las
telecomunicaciones conforman lo que conocemos como TI. Entre las
nuevas TI destacan las referidas al tratamiento, almacenamiento
y transmisión de datos e información y los sistemas
de entrada y salida de datos. Estos avances tecnológicos
han posibilitado una serie de aplicaciones tecnológicas
tales como el correo electrónico, automatización
de la gestión de oficinas, transferencia electrónica
de fondos, teleconferencia, televisión y videoconferencia
por cable, multimedia, etc.
Esta revolución tecnológica (2)
comporta una capacidad, que parece infinita, para contener y manipular
información. Como indica Richieri (3)
, la sociedad de la información trata de la producción,
elaboración, circulación y consumo de gran cantidad
de datos y de conocimientos de todo tipo ( económicos,
científicos, políticos, ... públicos, privados,
etc.), relativos a individuos, colectivos, naciones , y referidos
a todos los campos de la actividad humana.
1.2.- Informacion y tecnologias de la informacion
En este contexto se enmarca el esfuerzo y las grandes inversiones
en TI que las organizaciones, en particular las empresas, han
llevado a cabo en las dos últimas décadas, en busca
de un aumento de la competitividad y la productividad. Tambien
la Administración Andaluza, en sintonía con este
desarrollo tecnológico, está llevando a cabo un
evidente y significativo esfuerzo encaminado a la implantación
de TI en el seno de su aparato administrativo (4)
.
Los avances de las tecnologas y el uso inteligente de las TI han
hecho posible, aunque sin llegar a los niveles esperados, la aceleración
del ritmo de crecimiento de la productividad y el aumento de la
eficacia en las organizaciones. Es´importante reseñar
que el uso inteligente de las TI comporta tener en cuenta las
dos caras que, según S. Zuboff (5) , tienen
las TI: Por un lado las TI tienen por objeto la "automatización"
de las acciones humanas ( incidiendo en su reproducción,
aumento o mejora) , y por otro llevan a la "informacionalización"
de las tareas, ya que los programas tambien registran datos sobre
las actividades automatizadas, generando así nuevas corrientes
de información, es decir al funcionar producen información.
Nadie pone en duda hoy día las ventajas que reporta la
automatización de tareas rudimentarias o repetitivas, pero
no existe la misma anuencia a la hora de considerar que la clave
para el mayor aprovechamiento de las potencialidades de las TI
está en explotar al máximo los recursos de información
que las propia organización obtiene, genera y maneja (6)
. Como señala Zuboff, a fin de explotar todo el potencial
de la tecnología de manejo de datos, las organizaciones
necesitarán en cada uno de sus niveles gente que sea capaz
de analizar y de responder a los datos más importantes
para sus respectivas responsabilidades funcionales. Esto implica
una nueva visión de la organización y una estrategia
de despliegue de tecnología que dé preminencia a
las capacidades "informacionalizadoras" de las tecnologías
de la información (página 228) (7)
. Las organizaciones lejos de limitarse a implementar procesos
de automatización, deben usar las TI para una mejor gestión
y utilización de la información que fluye en su
seno.
2.- LA INFORMACION EN LAS ORGANIZACIONES
El témino información, con su gran carga polisémica,
se aplica en campos muy diversos: como artículo de consumo,
como estímulo en la Psicología, como representación
del conocimiento interno, como mensaje en las Ciencias de la Comunicación,
como noticia en el Periodismo, ... como datos y documentos en
el ámbito de la Biblioteconomía y Documentación
(8) .
Por información entendemos aquí los datos o conocimientos
considerados novedosos o relevantes en un momento dado y por un
receptor específico, a fin de paliar su ignorancia o reducir
su incertidumbre sobre una materia, originando un nuevo estado
de conocimiento cuya estructura no ha de verse necesariamente
modificada por aquella (9) . Más adelante
se completará y comentará esta definición.
2.1.- Gestión de recursos de información
Ya es un tópico decir que la información es poder,
expresión que podemos explicar en el sentido de que el
éxito de una organización en la consecución
de sus objetivos no depende solamente de la gestión de
sus recursos (tangibles) materiales, humanos y económicos,
sino de la correcta gestión de su recursos (intangibles)
de información. Gestión que depende de que exista
un adecuado flujo de información entre la organización
y su entorno y entre las distintas unidades que componen la organización.
Cuando nos referimos a la información como recurso estamos
aludiendo a que la información es un elemento inpresdindible
para el funcionamiento de las organizaciones y que la función
que desempeñan quienes se dedican al manejo y tratamiento
de la información debe ser valorada justamente. Y por otro
lado estamos diciendo que como tal recurso, a la información
pueden y deben de aplicarsele las técnicas clásicas
de gestión de recursos: planificación, organización,
dirección y control. Hay que dedir, no obstante que la
información es un recurso atípico, que se diferencia
de los bienes materiales, por lo que los medios aplicados para
administrar las cosas, tales como el control, la propiedad, el
monopolio, etc., se aplican con dificultad a la I, lo cual ha
provocado que, a partir de los años 70, sobre todo en el
mundo anglosajón, se hayan dedicado esfuerzos para el desarrollo
de metodologías concretas para la gestión de recursos
de información (Information Resources Management).
La Gestión de Recursos de Información (GRI), es
definida de forma oficial en los EUA, en el año 1985, como
la [práctica] de la planificación, presupuesto,
organización, dirección, formación y control
relacionados con la información de la Administración
[government information]. el término engloba tanto la información
en sí como los recursos relacionados, tales como el personal,
equipo, fondos, y tecnología ( Circular A-130 de la
Officce of Management and Budget de la Oficina Ejecutiva del Presidente
de los Estados Unidos( (10)
.
La GRI es una disciplina en desarrollo, en la que participan profesionales
pertenecientes al mundo de la Informática, de la Administración
de empresas y de las Ciencias de la Información y Documentación,
que dispone de un cierto corpus teórico y de un conjunto
de técnicas y metodologías concretas para la gestión
de la información.
En palabras de A.Cornella (11) , el objetivo
de la GRI será la explotación de los datos, información
(formal e informal) y conocimientos en las organizaiones, tanto
a la entrada como a la salida y en el interior de las mismas,
y para ello deberá coordinar todos aquellos departamentos
cuyo objetivo fundamental sea el manejo de información
( por ejemplo, departamentos de informática, marketing,
investigación y dearollo, planificación estratgica,
biblioteca, etc).
La GRI debe considerar tres funciones o componentes distintos:
a) la información y conocimientos de la organización
que se deben gestionar; b) las TI (informática y telecomunicaciones)
; c) los sistemas de información, entendidos como medios
para transformar la tecnología en algo de valor para el
usuario y para la organiación.
2.2.- Sistemas de información en las organizaciones
Ya hemos hecho alusión a los distintos tipos de información
que suelen existir en las organizaciones: a) Informaciones de
gestión: Conjunto de datos que requiere un organismo para
su trabajo cotidiano, suelen estar imbricadas con los procesos
de explotación y gestión de recursos; b) Información
factual o estadística, que proporciaona información
del entorno y facilita la toma de decisiones ; c) Información
documental: cualquier información, dato o conocimiento
registrado sobre un soporte (documento). En consonancia con esta
tipología informativa, Van Slype (12)
distingue muy acertadamente entre Sistemas de Información
responsables de la infomación de gestión y factual
, y Sistemas de Información Documental que gestionan la
información documental.
Un sistema, según la Real Academia, es un conjunto de cosas
que ordenadamente realcionadas entre sí contribuyen a un
determinado objeto. Bertalanffy define los sistemas como conjuntos
de elementos en interacción (13)
. T. Baiget desde un punto de vista técnico define el sistema
como la entidad constituída por partes que interaccionan
entre sí de una forma dinámica, coordinadas para
conseguir objetivos comunes. Por "dinámica" se
quiere indicar "de una forma activa", no necesariamente
lineal o proporcional, y adaptada a cada situación momentanea
(14) . Un sistema se caracteriza por su estructura
interna, su entorno y por la clase de entradas y salidas que acepta.
2.2.1.- Sistemas de Información (SI)
La denominación Sistemas de Información
se emplea en diversos contextos: a) Psicología y Sociología:
en relación con la comunicación y el impacto que
tiene los SI en su entorno, las reacciones de las personas, de
la sociedad, etc.; b) Gestión empresarial: relacionado
con el manejo de datos relativos a ventas, compras, costes, etc;
c) Informática y Comunicaciones: referido a la automatización
de procedimientos , estructuración de datos (bases de datos
y organización de ficheros), telecomunicaciones, etc. Son
los informáticos los que han patrimonializado el término.
Desde una perspectiva organizacional (conjuntando los ámbitos
empresarial e informático) , un SI es una clase de sistema
especializado, cuya actividad consiste en realizar determinadas
transformaciones sobre unas entradas consistentes en datos o información
y producir unas salidad consistentes en información con
valor añadido o información que facilita la acción
y la toma de desisiones. En otras palabras, un SI es un sistema
que reune, almacena, procesa y proporciona información
a una organización (o a la sociedad), de tal manera que
la información sea accesible y útil a quellos que
deseen utilizarla (gestores, directivos, clientes, ciudadanos)
(15) .
Los elementos que integran el SI son : a) la información
(documental o no); b) los miembros de la organización y
los agentes sociales que con ella se relacionan ; c) los procesos
y soportes de la información.
Los objetivos de un SI son: a) la resolución de problemas;
b) facilitar la toma de desiones; d) la acumulación de
conocimientos. Este último objetivo no se considera como
tal por muchos autores y es descartado en la definición
de objetivos de ciertos sistemas. Por otro lado la definición
marca una de las especificidades de los SID, como veremos a continuación.
2.2.2.- Sistemas de Informacion Documental (SID)
Un SID es un sistema que acepta documentos y necesidades
de información como entradas y produce personas informadas
como salida. El propósito de un sistema de información
documental es explotar la información y el conocimiento
registrado en los documentos para ponerlos al servicio de los
usuarios. (16) Los SI convencionales están
diseñados para automatizar actividades (las actividades
de la propia organización) y para el tratamiento de informaciones
factuales y de gestión, mientras que los SID se ocupan
de la gestión de información documental
Detengamonos un momento y veamos qué se entiende por información
documental. La información es una propiedad que poseen
algunos objetos/procesos, que presenta una doble dimensión:
en sentido absoluto la información es la capacidad de esos
objetos/procesos de dar a conocer algún aspecto de la realidad,
y en sentido relativo la información es el incremento de
conocimiento que experimenta un sujeto después de recibir
un mensaje.
Se habla de información documental cuando lo que se aporta
son documentos cognitivos, o referencias de esos documentos, que
contienen esos datos o conocimiento sobre la realidad. Un documento
es una información registrada en un soporte material, creado
con la intención de comunicar y que en su forma final puede
ser leido por el hombre. Son documentos cognitivos aquellos que
contienen obras de creación cultural, científica
o técnica.
La explotación de la información contenida en este
tipo de documentos, plantea una problemática particular
originada por la incertidumbre que rodea la reutilización
de documentos cognitivos, ya que en el momento del almacenamiento
de los documentos cognitivos se deconoce cual de sus atributos
será necesario recuperar más adelante, y también
se desconocen las futuras necesidades de información que
planteará el posible usuario. Es más, la información
no tiene un valor absoluto, sino que el receptor la interpreta
en función de su propia predisposición, dando lugar
a un significado concreto.
Este hecho obliga a representar cada documento describiendo sus
atributos formales (autor, títulos, etc) y semánticos
(contenido, alcance, etc.). Y no existen fórmulas ni normalizaciones
capaces de valorar cual es la representación más
adecuada, y que garanticen la relevancia y pertinencia de los
documentos en el momento de proceder a su recuperación,
ya que ni el contenido de un documento, ni las necesidades de
información del usuario son cuantificables.
De lo dicho se deduce que la Informática, que resulta impresdindible
para automatizar los proceso dentro de un SID, no puede sin embargo
aportar la estructura lógica del SID. Es la Documentación
la que aporta los métodos y los procedimientos tecnológicos
y científicos que deben implementarse en los SID.
La Documentación, como disciplina específica, se
ocupa del estudio de la representación, almacenamiento,
recuperación y difusión de los conocimientos registrados
en este tipo de documentos. A la Documentación compete
definir las propiedades , características, técnicas
y procedimientos de los SID, y estudiar la problemáticaca
relacionada con el análisis, diseño y gestión
de los SID.
El estudio y tratamiento de la información documental es
un campo amplio, que incluye al menos estos tres sectores: Archivística,
Biblioteconomía y Documentación. La Archivística,
se ocupa especialmente en la conservación y tratamiento
de documentos administrativos. La Biblioteconomía está
volcada al mundo de las bibliotecas y especialmente en la lectura
pública. La Documentación tiene como objetivo la
documentación científica y técnica. Biblioteconomía
y Documentación estan ligadas por muchos vínculos,
mientras que la Archivística está situada en un
ámbito propio y diferenciado. Lo dicho de las disciplinas
puede aplicarse a los respectivos centros o unidades documentales:
archivos, bibliotecas y centros de documentación. No obstante
lejos de buscar elementos diferenciadores, aunque se constaten,
deben buscarse instancias de confluencia, sobre todo en el momento
de la implantación y desarrollo de un SID en una organización
. Las diversas unidades documentales coinciden en el manejo de
un mismo elemento: los documentos y coinciden en el empleo de
técnicas muy similares para su procesamiento y manipulación.
Y lo que es más, sirven a una misma organización,
en la que la presencia de sitemas integrados de gestión
de la información obligará cada vez más a
la confluencia.
3.- SISTEMAS, REDES Y UNIDADES DOCUMENTALES
Pretendemos ocuparnos ahora de las instancias organizativas que
se encargan de concretar físicamente las tareas documentales
de que venimos hablando, estableciendo el puente entre la teoría
y la realidad cotidiana. Intentaremos explicar la interelación
entre estos tres conceptos, a la vez que explicamos su significado:
Unidades documentales, redes y sistemas.
3.1.- Unidades documentales
De siempre las instituciones y organizaciones se han dotado de
unidades o centros especializados en la conservación y
organización de documentos y en la elaboración de
la información. Ya hemos hecho referencia a la deversidad
de estos centros. A la dificultad que entraña la diversidad
ya apuntada, hay que añadir la confusión terminológica
originada por la diversidad de referentes que en nuestra lengua
suele tener un mismo término, que puede hacer referencia
( por ejemplo la palabra archivo) tanto a la colección
documental, a la institución documental que la conserva
y trata, y al edificio en que ambas se asientan.
Para posibilitar el entendimiento, sin ningún ánimo
reduccionista, sino por el contrario buscando una denominación
genérica en la que tengan cabida los distintos tipos de
instituciones documentales diremos, con L.F. Ramos Simón,
que unidad documental es aquella institución documental
atendida por especialistas en información y documentación
que tiene por objeto la recogida, análisis y trtatamiento
de la información generada por fuentes internas y/o externas
a la organización de la que forma parte; para lo que emplea
medios personales, recursos técnicos y económicos,
al objeto de someter la información a un tratamiento técnico
documental que crea utilidad (económica o social) para
los usuarios a quienes pretende satisfacer. (17)
La caracterización y clasificación de las unidades
documentales no ha sido uno de los objetos de estudio prioritario
por parte de los estudiosos. No obstante , existe una clasificación
de isntituciones documentales comunmente aceptada: Archivos, Museos,
Bibliotecas y Centros de Documentación, cuyas respectivas
especificidades radican en la mayor o menor insistencia que cada
una pone en las distintas operaciones del proceso informativo
documental (conservación, difusión, análisis,
etc) y en la naturaleza y características de los documentos
que cada una de ellas trata. Así C. Guinchat y M. Menou
(18) establecen una tipología distinguiendo
tres ramas: a) Conservación y suministro de documentos
primarios: archivos, bibliotecas, museos; b) Descripción
del contenido de los documentos y su difusión, indicación
de la información y sus fuentes: centros de documentación;
c) Respuesta a las consultas concretas, utilizando la información
disponible, incluida su evaluación y transformación:
centros de información
Bibliotecas y archivos son instituciones consolidadas, con larga
trayectoria, y con una tipología más o menos definida
y aceptada. No ocurre así con los centros de documentación.
Es prolija la diversidad de fórmulas organizativas, fines,
titularidad, etc. de estos centros, y en consecuencia son variadísimas
las denominaciones: servicio de información, centro de
documentación, servicio de documentación, centro
de información, servicio de difusión, etc. Diversidad
que contrasta con las similitudes existentes en el ámbito
de su gestión. Optamos por emplear el término centro
de documentación, que en España se encuentra bastante
consolidado como denominación genérica para referirse
a la pluradidad de fórmulas existentes en el sector (19)
.
Los centros de documentación tienen como finalidad proveer
de productos o/y servicios de información a sus organizaciones
(caso de tratarse de un servicio integrado en una institucion),
a determinados colectivos o a la sociedad en general. Hemos hablado
de "productos" refiriendonos a los que ya existen elaborados
en el mercado dispuestos para su adquisiciónn (compra),
como son las publicaciones, bases de datos, etc., que contienen
la misma información para todos los usuarios. Y hemos hablado
de "servicios" para referirnos a aquella información
que el usuario demanda especificamente y que no se encuentra entre
los productos del mercado. Estos servicios de información
se diferencian en la calidad y/o cantidad de valor añadido
por el documentalista a la información, para que se ajuste
a las necesidades del usuario. Este valor puede consistir en la
garantía de fiabilidad y exahustividad de las fuentes de
información utilizadas o facilitadas al usuario, en la
prontitud, agilidad y utilidad del servcio, en la incorporación
de consejos y recomendaciones (en el caso de consultorias), etc.
Los servicios de información pueden versar tanto sobre
la información interna como la externa.
Por último, señalar que los centros de documentación,
en el seno de las organizaciones deben liderar, en el marco de
la integración de sistemas de gestión de la información
, el diseño e implantación de un SID que se ajuste
a las necesidades de la organización.
3.2.- Redes de informacion
Ante la dispersión de fuentes y unidades documentales
surgen las redes, que no son otra cosa que unidades documentales
interconectadas, que conservando su autonomía pretenden
algún objetivo común.
La configuración de las redes está en función
( a la vez que determinan) de los canales de comunicación
y el flujo de los mensajes.
El principio que rige el funcionamiento de las redes es el de
la coordinación, produciendose una distribución
de responsabilidades entre los centros que la integran en cuanto
a la adquisición y difusión de fuentes.
La tipología de las redes es variada. Las redes pueden
establecerse con criterios territoriales (locales, provinciales,
autonómicas/regionales, nacionales), con criterios de especialización
temática, en base a las funciones documentales (adquisición,
, catalogación, dicusión),o en función del
tipo de usuarios, etc. Y siempre pueden compaginarse varios de
estos criterios.
En España existen proyectos de trabajo en red tales como
REBIUM (Red de bibliotecas universitarias), DOCUMAT (Bibliotecas
especializadas en el área de Matemáticas) , Red
de bibliotecas del CSIC.
3.3.- Sistemas de información y documentación
La unidad documental es la organización documental básica,
la red aparece como una relación de centros sin jerarquía
y el sistema se presenta como un conjunto de redes coordinadas
(20) .
Podemos hablar del Sistema andaluz de bibliotecas ( Red de bibliotecas
públicas, Red de bibliotecas universitarias, etc,) , del
Sistema Andaluz de Archivos , y del Sistema Andaluz de Centros
de Documentación ( Red de centros de la Comunidad Europea,
Red de centros al servicio de la Administración Autonómica,
etc.).
El sistema actúa bajo el principio de centralización,
predominando un sentido jerárquico de subordinación,
asumiendo las distintas redes las normas emanadas del sistema
(21) .
Los sistemas se articulan en base a tres instancias: a) Centros
(con sus fondos y medios materiales y personales); b) Organismos
(que ejercen las funciones de dirección y consulta); c)
Políticas de información.
De la conjunción de sistemas, redes y centros , organismos
y políticas de información surgen los que se suelen
denominar Sistemas de información y documentación
(22) .
3.3.1.- Políticas de información (23)
Las políticas de información surgen ante la necesidad
de información que experimentan los individuos, las empresas,
la Administración. El sumatorio de esas necesidades plantea
una exigencia colectiva (autonómica, nacional e incluso
internacional) a la que debe responder la Administración
por su capacidad para concertar esfuerzos y por ser ella una de
las instancias en las que se da mayor volumen de demanda, producción
y tratamiento de la información.
Debe existir una estructura institucional en la que los órganos
de dirección formulen las políticas y los programas,
los órganos de coordinación posibiliten y supervisen
la puesta en marcha de esas políticas y programas y las
unidades y redes documentales que hagan posible la ejecución
de lo planificado y , en definitiva, provean a la comunidad de
los productos y servicios informativos que esta demande o necesite.
3.3.2.- Políticas autonómicas de información
Las Comunidades Autónomas han asumido importantes competecias
transferidas del Estado referentes al sector de la documentación,
cosa lógica , puesto que el autogobierno exige la capacidad
de disponer de la infomación que facilite las decisiones
del gobierno y administracion autonómica, y por otro lado
porque en una dinámica de acercamiento de la gestión
a los ciudadanos, la gestión de los recursos de información
debe jugar un papel determinante en lo relativo a captación
y reunión de fuentes, prestación de servicios al
público , a las empresas y a la propia administración.
Las competencias transferidas tienen que ver con instituciones
documentales como son las bibliotecas y los archivos, con el control
bibliografico a través del depósito legal, las estadísticas
autonómicas, cartografía, etc. Existen otras competencias
relativas a organismos que no siendo instituciones documentales
(organismos de investigación, universidades, Cámaras
de Comercio, Industria y Navegación, etc.), resultan imprecindibles
para llevar a cabo una política de información,
y que tienen capacidad para prestar servicios de información
( formación de profesionales, producción de bases
de datos, mantenimiento de centros y servicios de información).
Las políticas autonómicas (24)
en nuestro sector no deben buscar ni la autosuficiencia, ni la
repetición del modelo nacional. La política nacional
debe ser el marco que propicie y aglutine las politicas autonómicas
y facilite la coordinación con otros sitemas nacionales
e internacionales. La politica autonómica, por otro lado
tendrá como prioritario la coordinación de los centros
y sistemas de su territorio. Para ello se deberá proceder
un determinado desarrollo legislativo autonómico
4.- EL CASO DE ANDALUCíA
Para hacer un retrato de la situación andaluza vamos ha
considerar en primer lugar cuál es la realidad de los distintos
subsistemas: Sistema Andaluz de Bibliotecas, Sistema Andaluz de
Archivos y Sistema Andaluz de Centros de Documentación
( con especial detenimiento en este), y en segundo lugar indagaremos
acerca de las políticas anadaluzas de información
y documentación (25) .
4.1.- Sistema Bibliotecario de Andalucía
La política autonómica en materia de información
y documentación ha girado fundamentalmente en torno a las
bibliotecas públicas. Alrededor de este eje se han movido
las acciones ejecutivas y legislativas, comportamiento por otro
lado similar al resto de las administraciones autonómicas
y central. Esto ha posibilitado la consolidación de de
un subsistema bastante etructurado.
El Sistema Bibliotecario de Andalucía, está constituido
(26) por: a) Órganos :Coordinador General
de Instituciones, Investigación y Difusión del Patrimonio
Histórico, Dirección de la Biblioteca de Andalucía,
Consejo Andaluz de Bibliotecas, y Comisión de Coordinación
del Sistema Bibliotecario de Andalucía (27).
b) Centros bibliotecarios: Biblioteca de Andalucía, como
cabecera del sistema, las Bibliotecas Públicas Municipales
y demás bibliotecas de uso público de competencia
autonómica radicadas en Andalucía.
4.2.- Sistema Andaluz de Archivos (28)
Los centros que forman parte del Sistema Andaluz de Archivos
son los Archivos Centrales (29) de las Consejerías,
Organismos Autónomos y Empresas de la Junta de Andalucía,
los Archivos de las Corporaciones Locales , los restantes Archivos
públicos y privados que se integren en el Sistema.
Los órganos responsables del Sistema son: Coordinador General
de Instituciones, Investigación y Difusión del Patrimonio
Histórico, Dirección del Archivo General de Andalucía,
Comisión Andaluza de Archivos y Patrimonio Documental y
Bibliográfico, Comisión de Coordinación del
Sistema Andaluz de Archivos y los órganos directivos de
los Archivos Históricos Provinciales y del Archivo de la
Real Chancillería de Granada.
El Plan Andaluz de Archivos, como desarrollo del Plan General
de Bienes Culturales (30) , parte de las
necesidades de superar las carencias y deficiencias en los archivos
andaluces, y acomete la planificación de las medidas necesarias
para conseguir un desarrollo correcto de las instalaciones, la
Defensa del Patrimonio Documental, y el incremento de la función
cultural y social de los archivos, con especial incidencia en
las medidas de tutela del Patrimonio Documentla Andaluz (31)
.
Es de interés indicar, por la relación del tema
con lo hablado más arriba sobre la gestión integrada
de la documentación en las organizaciones y más
en concreto en los organismos de la Administración autonómica
andaluza, que la política y planificación archivísticas,
en lo que atañe a estos centros, deben alejarse de enfoques
y planteamientos culturalistas, teniendo en cuenta las particularidades
que presentan los archivos de gestión, para evitar que
los archivos administravivos se ubiquen como islas documentales
en su propio centro y como un archipiélago en el seno de
la Junta de Andalucía.
4.3.- Sistema Andaluz de Centros de Documentación (32)
En nuestra Comunidad Autónoma se ha producido un importante
proceso de institucionalización de centros de documentación
, por la vía de los hechos, sin que exista ninguna norma
reguladora común a todos ellos. No puede hablarse de sistema,
por la ausencia de órganos de dirección colectiva
y falta de de planificación general, pero de hecho existe
una red o sistema más o menos informal, que con diferentes
niveles de desarrollo presta el servicio que la Administración
le encomienda o demanda. Por otro lado se han implementado importantes
sistemas de gestión y difusión de información.
4.3.1.- Centros de documentación de la Administración
andaluza
En el sector público la necesidad de gestionar información
se plantea desde dos ámbitos: Por un lado la obtención,
almacenamiento, recuparación e intercambio de información
es una exigencia imperiosa para el desarrollo de la actividad
propia de la Administración ; por otro, la Administración
debe facilitar información para aumentar la calidad de
vida del ciudadno y debe proveer a este ciudadano de cuanta información
necesite para permitirle las relaciones con la propia Administración
en todos los actos administrativos. La Administración necesita
dotarse de una infraestructura que satisfaga estas necesidades,
y así lo ha hecho la Administración andaluza, tal
como vamos a ver.
Nos vamos a ocupar en primer lugar de los centros que esán
integrados y dan servicio a los organismos administrativos (consejerías,
organismos autónomos, enmpresas públicas) de la
la Junta de Andalucía, y a continuación lo haremos
de las instituciones documentales autónomas existentes
en nuestra Comunidad.
En la Junta de Andalucía existen dos tipos de organismos
, como en el resto de la Administración Pública:
departamentos sectoriales con funciones de gestión y organismos
de tipo horizontal con funciones de estudio y apoyo técnico
en áreas temáticas concretas. En cada una de estas
instancias se genera y utiliza información y documentación
, en parte común a todos los organismos (normativa jurídica,
jurisprudencia, información de la Junta de Andalucía,
etc., y en parte diferenciada en función de las actividades
que le son propias a cada uno de ellos (33)
.
La Ley de Gobierno y Administración de la Comunidad Autónoma
(34) , a semejanza de la Administración
Central (35) asigna a las Secretarías
Generales Técnicas funciones tales como realizar estudios
y reunir documentación sobre las materias propias del Departamento,
preparar compilaciones de las disposiciones vigentes, cuidar de
las publicaciones técnicas, dirigir y facilitar la formación
de estadísticas, y otras más genéricas como
mejorar la organización y métodos de trabajo y coordinación
de los servicios . En consecuencia, cada organismo, que es responsable
individualmente de la gestión de la información
y documentación que necesita y/o produce, se ha ido dotando
a lo largo del tiempo de los recursos organizativos, humanos y
tecnológicos que dentro de sus posibilidades cada uno ha
creído oportuno.
El conocimiento lo más exacto posible de la situación
en cada uno de los organismos, podría facilitar el diseño
de políticas de información y documentación
en el seno de la Junta de Andalucía y el establecimiento
de cauces de colaboración sobre bases reales. No disponiendo
de este conocimiento, y con ánimo constructivo, a continuación
se comentan algunas circunstancias de nuestro "sistema"
de centros de documentación que urge mejorar.
Uno de los principales problemas es el de la dispersión
y descoordinación entre los centros de ducumentación
de los distintistos organismos. Son escasas las colaboraciones
formales y estables.
Es muy desigual, por regla general bajo, el nivel de integración
de estros centros en la actividad y estructura de la propia organización
a la que pertenecen, siendo escasos sus recursos personales y
de infraestructura.
Son escasas las conexiones con otros sistemas (universidades,
bibliotecas públicas, archivos, ...) y las actividades
de colaboración.
Es frecuente la presencia de situaciones equívocas en cuanto
a la realización de tareas documentales en el seno de consejerías
y organismos, dándose, en este sentido multiples situaciones
: a) Realización de tareas documentales por personas cuya
preparación no es la del profesional de la documentación
, y que ocupan un puesto de trabajo cuyo perfil no pertence al
área de Documentación. Ocurre incluso que son varios
los puestos de trabajo que se dedican a hacer trabajos documentales,
de forma aislada y sin formación, en el seno de un mismo
organismo. b) En un mismo organismo operan varias unidades definidas
en la Relación de Puestos de Trabajo como pertenecientes
al área de Documentación , que duplican recursos
y reiteran trabajos. Cada uno cubre las necesidades de parcelas
aislada del organismo a que pertencen, sin ningún tipo
de coordinación. c) Se dan organismos en los que existe
una unidad documental que opera en el ambito global de la institución,
en lo relativo a la gestión de documentación bibliográfica.
En estos casos la unidad documental puede convivir con alguna
de las situaciones descritas arriba, y módulos, entre los
que no existen puntos de conexión: gestión de documentación
administrativa (archivos), gestión de documentación
bibliográgica (biblioteca/centro de documentación)
y documentación periodística (gabinetes de prensa).
Se ha de conseguir , evitando la dispersión y descoordinación,
la integración necesaria para llegar a constituir auténticos
Sistemas de Gestión de Recursos de Información en
cada uno de los correspondientes organismos.
Respecto al otro tipo de instituciones documentales, decir que
desde instancias distintas la Administración ha ido creado
centros y sistemas con una definición documental clara
y definida, cuando ha sugido la necesidad de conservar, tratar
y/o servir documentación e información especializada.
Así han surgido organismos como el Centro de Documentación
Musical, Instituto de Estadística de Andalucía,
Filmoteca de Andalucía, etc. Existen tambien centros que
estando incardinados en un organismo superior, estan diseñados
para dar servicio más allá del organismo al que
pertenecen: Instituto Cartográfico, Centro de Documentación
del Patrimonio Histórico, Biblioteca de la Escuela de Salud
Pública, Departamento de Documentación del Instituto
Andaluza del Deporte, Centro de Documentación Juvenil,
Oficinas de Información Administrativa al Ciudadano, Centro
Servidor de Videotex de la Junta de Andalucía, Centro de
Información y Documentación de la Junta de Andalucía
(CIDJA), que desde la Consejería de la Presidencia produce
la Base de Datos del BOJA, etc .
4.3.2.- Sistemas de información de la Junta de Adnalucía.
En otro orden, la Administración andaluza ha implementado
diversos sistemas de información de ámbito autonómico,
al abordar la automatización de la gestión de distintas
áreas funcianales tales como: Gestión económica
y seguimiento presupuestario (JUPITER), Tratamiento de Expedientes
de la Junta de Andalucía (TEXJA), Sistema de Información
de Recursos Humanos de la Junta de Andalucía (SIRhUS),
Sistema de Información de Medio Ambiente, Sistema de Información
del Patrimonio Histórico Andaluz (SIPHA), etc.
Estos sistemas además de implantar un alto grado de normalización
en la gestión, son básicos en el procesamiento de
información necesaria para la gestión y toma de
decisiones en el ámbito de la Administración autonómica
4.3.3.- Organismos y competencias sobre Documentación
en Andalucía
Ya hemos dicho que no existen órganos que de forma unitaria
y coordinada ejerzan las funciones de dirección y asesoramiento
en este sector. No obstante en la Administración Autonómica
existen instancias que tienen asignadas competencias de planificación,
dirección y coordinación en campos que tienen que
ver con la gestión de información y documentación.
Sin ánimo de exhaustividad , hagamos un recuento de estas
instancias. La Consejería de Gobernación (36)
tiene competencias sobre los sitemas informáticos y las
comunicaciones. La Consejería de Cultura (37)
es responsable de archivos y bibliotecas . La Consejería
de Educación(38) tiene competencias sobre
las universidades e investigación. En la Consejería
de Trabajo e Industria (39) residen competencias
sobre programas de normalización, calidad e I+D. A la Consejería
de la Presidencia le corresponde la organización de los
medios de comunicación dependientes de la Adminsitración
Autonónomica (D.G. de Comunicación Social) (40)
, la canalización de la información relativa a la
Unión Europea (D.G. de Auntos Europeos) (41)
, y la coordinacción de los servicios de prensa de las
distintas consejerías ( Portavoz del Gobierno) (42)
. Etc.
5.- POLíTICA ANDALUZA DE INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN.
Desde estas diferentes instancias, la actuación de la
Administración andaluza , como la del resto de las Administraciones,
se ha caracterizado por su falta de globalidad. Las actuaciones
de los poderes públicos en nuestro área se producen
como consecuencia de iniciativas sectoriales independientes unas
de otras, sin que se haya diseñado previante un plan general,
existiendo también la tendencia de producir normativas
que regulan aspectos sectoriales sin que se articulen en un marco
general, tal como ha venido ocurriendo en la Administración
Central (43) .
Esta dispersión de instancias oficiales y la falta de coordinación
de los esfuerzos realizados que podrían complementarse
e interactuar, es un fallo detectado de antiguo en la Administración
Central, en informes como el de la OCDE publicado en 1974 (44)
.
Así pues pensamos que, para superar los niveles de realización
actuales y avanzar a un estadio superior, es necesario que la
Administración andaluza actúe en tres frentes: Marco
jurídico, planificación y organismos e instituciones
a) Marco jurídico
En el aspecto normativo, es necesario el diseño de líneas
de actuación y la promulgación de una ley que ordene
el sector.
b) Plan de Información y Documentación
Deben elaborarse planes a largo y medio plazo para actividades
documentales e informativas ligadas a otros elementos y sectores
de desarrollo de la región, y por otro lado deben programarse
y llevare a cabo iniciativas para la promoción de proyectos
de organización, técnicas, análisis, etc.
del propio sistema.
Los objetivos principales de este plan deberían ser: a)
Promoción de actividades y estudios en esta materia. b)
Coordinación de los recursos e instituciones documentales
de titulatidad autonómica. c) La coordinación con
los recursos e instituciones documentales de titularida privada.
d) Coordinación con el plan nacional de documentación
(45).
c) Sistema Andaluz de Centros de Documentación
Establecido que el sistema debe articularse en base centros y
organismos, la actuación debe acometer dos frentes: En
primer lugar dotar a la Comunidad Autonoma de una red de centros
debidamente dimensionada y proporcionada, territorial y sectorialmente,
completando las realizaciones presentes; y en segundo lugar se
hace imprescindible la creación de un organismo de dirección
que coordine y supervise la ejecución del Plan que previamente
se haya elaborado.
En este sentido es necesaria y urgente la distribución
racional de resposabilidades en los componentes del sistema sobre
las materia siguientes: actividades de los centros en evitación
de duplicidades, formación de profesionales (46)
, relaciones nacionales e internacionales, servicios de asesoramiento,
adquisisción y recopilación de información
(creación de fondos y acumulación de infomación
relevante en todos los campos para la economía, la Administración,
la ciencia, la tecnología, la educación, etc), procesamiento
y evaluación de las fuentes, difusión de la información
(publicaciones, bases de datos, Internet), redes de comunicación
y telecomunicaciones, elaboración de metodologías,
normas, directrices, estudios de prospectiva (necesidades y adecuación
del sistema).
Hemos hablado de un organismo de dirección. A este respecto
parecen existir dos soluciones (47) : un organismo
que centralice asumiendo las competencias decisorias y fiscalizadoras,
o un organimos que articule la cooperación con capacidad
ejecutiva, que asuma la coordinación con el resto de administraciones
y que posibilite el establecimiento de un marco estable de cooperación
con las entidades privadas que tengan incidencia en el sector.
La realidad tan diversa de centros y sectores y la desigulad de
niveles de implantación y desarrollo en los centros ya
existentes, avala la segunda opción organizativa. A inclinarnos
por esta solución contribuye también la evolución
de los planteamientos informáticos, que al pasar de una
filosofia centralizada a la descentralizada y actualmente a la
informática repartida, favorece la definición de
planteamientos globales para todos los organismos y dependencias
de la Administración, contemplando la interrelación
y conexión de las distintas actividades, y el aprovechamiento
de las complementariedades existentes, sin que ello vaya en detrimento
de que cada unidad pueda gestionar su información, al nivel
necesario para ejercer sus funciones (48)
.
NOTAS
1 BELL, D.: El advenimiento de la sociedad
postindustrial. Madrid: Alianza Editorial, 1976
2 Las TI transforman el mundo que nos rodea,
las organizaciones sociales e incluso a nosotros mismos. Y el
continuo progreso de las TI suscita unas perspectivas de cambio
social que resultan difusas. Conocemos el punto de partida, pero
sabemos poco sobre el punto de destino. En este sentido es ilustrativa
la visión pionera y anticipadora aportada por N. NEGROPONTE,
en su libro El mundo digital ( Barcelona: Ediciones B,
1995), sobre el presente y futuro de las TI
3 RICHIERI, G.: El universo telemático.
Barcelona: Mitre, 1983
4 La Informática en la Junta de Andalucía.
Sevilla: Consejería de Gobernación, 1993.
5 ZUBOFF, S.: In the age of the Smart
Machine. The future of work and power. New york: Basic Books
Inc. Publishers, 1988
6 Según algunos autores, si el ritmo
de aceleración de la productividad en ciertos sectores
o empresas no ha sido el esperado, viendose defraudadas las espectactivas
puestas en las TI, hay que buscar la explicación en que
no se ha propiciado el manejo inteligente y estratégico
de la información, limitandose a crear islas automatizadas,
sin producir los cambios necesarios en la organización
para desplegar y aprovechar todas las potencialidades de las TI.
7 Tomado de CORNELLA, A.: Los recursos
de información. Ventaja competitiva de las empresas.
Madrid: McGraw-Hill, 1994, p. 69-70.
8 BRENT, D. R: En la era de la información:
información, tecnología y estudio del comportamiento.
En Documentación de las Ciencias de la Información,
nº 13, 1990, pp. 53-72.
9 MARTINEZ COMECHE, J.A.: Teoría
de la información documental y de las instituciones documentales.
Madrid: Ed. Síntesis, 1995, p. 31.
10 CORNELLA, A.: o.c., p. 184.
11 Idem, p. 151
12 VAN SLYPE, G.: Documentologie.
Bruxelles: Presses Universitaires, 1988
13 BERTALANFFY, L.: Teoría General
de Sistemas. México: Fondo de Cultura Económica,
1986.
14 BAIGET, T.: Análisis, diseño
y gestión de sistemas de información (apuntes
del Curso de Documentalistas de la Junta de Andalucía).
15 CODINA Ll.: Sistemes d'informació
documental. Concepció, anàlisi i disseny de sistemes
de gestió documental amb microordinadors. Barcelona:
Ed. Pòrtic, 1993.
16 CODINA, Ll: Modelo conceptual de
un sistema de informaicón documental. En Revista
Española de Documentación Científica,
(17) 4, 1994, p. 444
17 RAMOS SIMON, L. F.: Dirección,
administración y marqueting de empresas e instituciones
documentales. Madrid: Ed. Síntesis, 1995, p.41
18 GINCHAT, C. y MENOU M.: Introducción
general a las Ciencias de la Información y Documentación.
Madrid: Cindoc/Unesco, 1992, 2ª ed., p. 343.
19 J. CHAUMIER distingue cuatro tipos
de centros de documentación, en función de su finalidad,
territorialidad, especialización, etc: a) Centros nacionales
interdisciplinarios; b) Centros internacionales; c) Centros especializados;
d) Servicios de Información: unidades documentales integradas
en la estructura de una organización a la que dan servicio.
( Técnicas de Documentación y Archivo. Barcelona:
Oikos-Tau, 1993, pp. 25-28)
20 ROS GARCÍA, J.: Documentación
General. Sistemas, redes y centros. Madrid: Ed. Síntesis,
1994.
21 Para el estudio de los distintos modelos
y grupos de Sistemas de Información puede consultarse :
DEBONS, A y HORNE, E.: Information Science: An integrated view:
Boston: G.K.Hall and Co.., 1988
22 GINCHAT, C. y MENOU M.: Gestión
y políticas de información a nivel nacional e internacional.
En o.c., pp. 483-496
23 ROS GARCIA, J. y LOPEZ YEPES, J.: Políticas
de Información y documentación. 1994
24 LÓPEZ YEPES, J.: El desarrollo
de sistemas de Información y Documentación.
En Cuadernos E.U.B.D. Complutense, (1), 2, 1991, pp. 23-33.
25 Para conocer el marco normativo autónomico
que regula el sector remitimos a AGUILAR CORREDERA, F.; PAVON
RERON, J y VALVERDE CUEVAS, F: Régimen jurídico
del Patrimonio Histórico en Andalucía. Sevilla:
Consejería de Cultura, 1995.
26 Ley 8/83, de 3 de noviembre, de Bibliotecas.
BOJA 89,08.11.83. Decreto 74/94, de 29 de marzo, por el que se
aprueba el Reglamento del Sistema B ibliotecario de Andalucía
. BOJA 70, 18.05.94
27 Decreto 249/87, de 9 de diciembre
por el que se desarrolla del Biblioteca de Andalucía.
BOJA 4, 19,01.88
28 Ley 3/1984, de 9 de enero, de Archivos.
BOE 25, 30.01.84. Decreto 73/1994, de 29 de marzo, por el que
se aprueba el Reglamento de Organización del sistema andaluz
de Archivos y desarrollo de la Ley 3/1984, de 9 de enero, de archivos.
BOJA 70, 29.03.94
29 Decreto 233/1989, de 7 de noviembre, por
el que se establece el funcionamiento de los archivos centrales
de la Consejerías, organismos Autónomos y Empresas
de la Junta de Andalucía. BOJA 94, 24.11.89
30 Decreto 106/1995, de 25 de abril, por el
que se acuerda la formulación del Plan General de Bienes
Culturales de Andalucía para el período 1996-1999.
BOJA 76, 26.05.95
31 Orden de la Consejería de
Cultura y Medio ambiente, de 14 de septiembre de 1993, por la
que se aprueba el Plan de Archivos. BOJA, 111, 14.10.93
32 Como Anexo se incluye un Directorio
que intenta referenciar los centros de documentación que
existen en las consejerías, organismos autónomos
y empresan públicas de la JA. Los requisitos para ser incluido
en el directorio han sido: que la entidad tenga un propósito
de gestionar información registrada , que esta tarea se
ejerza con profesionalidad y que sea una tarea habitual. . Se
excluyen las bibliotecas públicas , los archivos y los
museos. La elaboración de este Directorio, se ha llevada
a cabo con ocasión de una investigación sobre la
presencia de las tecnologías de la información en
el ámbito que nos ocupa, realizada en colaboración
con Inmaculada Maesso López y que será presentada
en Documat 96.
33 Una descripción ejemplificada
de ambos tipos de centros puede verse en BALLESTEROS, F. y CAMACHO,
E.: Gestión, tratamiento y difusión de la documentación
en las Administraciones públicas. En Jornadas de
Documentación Automatizada (IV. Gijón. 1994).
Oviedo: Universidad, 1994, pp. 295-303.
34 Ley 6/1983, de 21 de julio, de Gobierno
y Administración de la Comunidad Autónoma. BOJA,
60, 29.07.83, art. 42.
35 Ley de Régimen Jurídico
de la Administración del Estado. BOE, 195, 31.07.57,
arts. 16 y 19
36 Decreto261/88, de 2 de agosto, sobre
coordinación y desarrollo de la política informática
de la Junta de Andalucía. En BOJA, 73, 17.09.88.
37 La Ley 8/1983, de 3 de noviembre,
de Bibliotecas ( BOJA, 89, 08.11.83) dice de esta Consejería
que "planificará, coordinará e inspeccionará
la organización y servicios de las bibliotecas que se integran
en el Sistema de Bibliotecas de Andalucía" (art.
1.4). De la lectura de esta misma ley y de su desarrollo normativo
posterior se concluye que este Sistema lo constituyen las Bibliotecas
Públicas, quedando excluídos los centros objeto
de nuestra investigación. Existe un notoria ausencia de
regulación normativa de estos centros
38 Decreto 327/ 1994, de 4 de octubre,
de estructura orgánica. BOJA, 08.10.94
39 Decreto 153/1994, de 10 de agosto,
de estructura orgánica. BOJA, 13.08.94
40 Decreto 253/ 1987, de 28 de octubre.
BOJA, 03.11.87
41 Decreto 61/1995, de 14 de marzo.
BOJA, 18.03.95
42 Decreto 253/ 1987, de 28 de
octubre. BOJA, 03.11.87
43 Decreto 253/ 1987, de 28 de octubre.
BOJA, 03.11.87
44 Confrontación España-OCDE
sobre la política de la información científica
y técnica: Situación actual y perspectivas de la
información y documentación cientifica y técnica
en España. Madrid: Dirección genral de Archivos
y Bibliotecas, 1973
45 LÓPEZ YEPES, J.: Metodología
para la organización de un centro de documentación
institucional en la comunidad valenciana.1985
46 En este campo se debe reseñar
una experiencia singular, con efectos muy dinamizadores en el
sector. Se trata del programa de formación mantenido por
el IAAP a lo largo de más de diez años por medio
del Curso de Documentalistas y reconvertido desde el curso pasado,
con la colaboración de la Consejería de Cultura
en el Master en Información y Documentación de la
Universidad de Sevilla (MIDUS)
47 Sobre las ventajas e inconvenientes
de un sistema centralizado o descentralizado véase: AMAT,
N.: Documentación científica y nuevas tecnologías
de la información. Madrid: Pirámide, 1987, pp.
95-96 y CORNELLA, A.: o.c., pp. 122-124.
48 BRAVO, J.: Definición y planificación
de servicios técnicos de documentación en el ámbito
estatal y en el ámbito autonómico. En Boletin de
la Anabad, XXXV, 2-3, 1985, p. 405
Este trabajo ha sido publicado en :
GÓMEZ FERNÁNDEZ-CABRERA,
J.: ¿Existe un sistema andaluz de información
y documentación?.- En Boletín del Instituto
Andaluz del Patrimonio Histórico.- 16, 1996, 125-134.
ISSN 1136-1864
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